Macabros juegos de Historia

Bienvenidos a todos una vez más. Ésta vez os dejo un artículo con un tema muy interesante y entenderéis por qué. Primero porque la historia de esta ciudad en la que pasaréis los siguientes minutos es tan magistral como antigua y tan mágica como sombría; y segundo porque este artículo me redescubrió la pasión escondida por los misterios ocultos que ahí fuera en cualquier parte de todo lo que pisamos pueden existir, de hecho, es el primer artículo que escribí hace años y con el que me sumergí en un viaje que, espero, no termine nunca.

Disfrutad de una de las delicias históricas que Europa central guarda con tanto celo. Hoy os dejaré un pequeño bocado de lo que más adelante será la culminación de otro artículo en el que desnude por completo la ciudad y desvele sus leyendas mejor guardadas. Deleitaros entre sus encantadas y musitadas calles, bienvenidos a:

Praga, la siniestra belleza

Pocas ciudades cuentan con el encanto mágico de Praga. Lugar enigmático, impregnado de historia, de leyendas, misterios y cuentos para no dormir.
Cada calle, cada rincón, cada edificio; cada metro de ciudad posee una leyenda diferente, todas auténticas genialidades, pero qué mejor leyenda que una historia real contada e invocada a través de los años.
Todo en Praga es diferente, todo allí nos hace regresar al pasado, vivir en él, respirarlo.

Ahí es donde precisamente deseo llevaros, a los barrios más recónditos e históricos de una ciudad que tiene el sello del paso del tiempo marcado en cada uno de sus muros.
Y entre el silencio de ocultas miradas vigilando sus empedradas calles llegamos al antiguo barrio judío donde se encuentra uno de los cementerios más impresionantes de Europa.

Imagen de la entrada al cementerio judío. Praga.

En el viejo cementerio judío de Praga, el paisaje nos hace alarde de una calma aparente entre sus tumbas, acompañando a la inquietud que provoca aquel camposanto en el que sólo encontramos lápidas amontonadas, golpeadas, tiradas, empujadas y superpuestas unas sobre otras como si de un macabro juego de rol se tratase.

Imágenes reales de las lápidas de dicho cementerio, amontonadas unas sobre otras

Más macabro, si cabe, es saber que en ese pequeño lugar hay enterrados mas de cien mil judíos y sólo (a pesar del cúmulo de lápidas) existen doce mil trozos de mármol anclados en el barro. Esto barbaridad es debida al hecho de que el cementerio se les quedó pequeño y los judíos, sin la posibilidad de ampliarlo, tuvieron que recurrir a realizar los nuevos enterramientos sobre los ya existentes, añadiendo capas de tierra una y otra y otra vez cubriendo así los yacimientos de anteriores difuntos judíos a escasos centímetros unos sobre otros; algo casi sacado del mismísimo Ramsey Campbell. En algunos lugares del cementerio se pueden contabilizar hasta once enterramientos unos sobre otros. Motivo también del aparente desorden de las lápidas, apiladas y apoyadas todas juntas.

Alrededor del viejo cementerio judío nos encontramos con las antiguas sinagogas del gueto que permanecen ancladas como islas.
En una de ellas, cuyos muros han visualizado la decadencia de la época más oscura, es la sinagoga Pinkas, y en su interior nos topamos con un pequeño y estremecedor museo en recuerdo a los judíos muertos durante el Holocausto.
En sus paredes están inscritos los nombres de las víctimas, sus datos personales y los nombres de las comunidades a las cuales pertenecieron, incalculable el número de nombres inscritos en esas paredes entremezclados con las fechas de sus escasos años de vida de mucho de ellos. Consta y cuesta decir que es el único recuerdo que queda de aquellas personas, más de 80.000 judíos cuyos nombres se han grabado en un pequeño trozo de pared que ya, prácticamente, nadie recuerda.

Imagen de los grabados, con nombres y fechas de las víctimas.

 

No sabemos el sufrimiento que se ahoga bajo ese enloquecido ajedrez de lápidas, ni sabemos la agonía de los que allí bajo sus tierras hoy en día se amontonan como burdos objetos, pero de lo que sí estamos seguros es que la historia, siempre sorprendente y misteriosa, nos deja tesoros, aunque a veces terroríficos, como éste, ocultos entre edificios y calles oscurecidas por la sombra de un pasado que aún perdura.

M.Rubar

Vlad Tepes ¿el verdadero Drácula?

Hola a todos, soy consciente de que ha habido un parón en estos meses de verano en los que he permanecido ausente, recabando información e historias para vosotros y fuerzas e inspiración para mí. Pero nuevamente vuelvo a la carga, una vez más; soy consciente de que este nuevo artículo es “algo” más largo pero estoy segura de que después de dos meses de ausencia, no os importará tardar unos minutos más en disfrutar de la oscuridad de principio a fin.
Por lo tanto, con vuestro permiso, os sumergiré en leyendas que el tiempo ha ido sepultando, lugares inverosímiles, relatos inhóspitos, civilizaciones enterradas y personajes que han marcado el pie de página de una historia que permanece aún a medio contar; y es precisamente en éste último punto en el que nos vamos a parar hoy, en un personaje que perfiló su rubrica en la mente de generaciones posteriores hasta nuestros días. Todos conocemos su leyenda, incluso la gran pantalla se ha dignado a caracterizarlo una y otra vez y a encarnarlo en diferentes escenarios, pero, ¿realmente conocemos su origen?, ¿existió alguien tan horrible?, el artículo que leeréis a continuación puede que os sorprenda sobremanera, pasad y disfrutad del verdadero Drácula.

Entrad libremente y por vuestra propia voluntad y dejad parte de la felicidad que traéis con vosotros.
– Vlad Tepes-

El vampiro, realidad ó leyenda

Todos y cada uno de nosotros conocemos de un modo bastante detallado, las historias que narran las viejas hazañas de los tan conocidos vampiros, las historias de aquellos personajes que, cobijándose en la noche, se adueñaban de los que en su propia vigilia perecían y perdían la vida entre sus colmillos, sedientos de la sangre que marcó el sello de la leyenda.
Pero a pesar de ser perfectamente conocido por todos, explicaré en escasas líneas la esencia de lo que ha provocado en nosotros alguna que otra vez, horas de insomnio en medio de la oscuridad esperando y deseando no sentir nunca el gélido aliento de una criatura acercándose a nuestro cuello.

Según cuenta la leyenda, los vampiros se definían como aquellas criaturas demoníacas que hacían acto de presencia a la par que la oscura noche, alimentándose de la sangre de miles de inocentes que caían entre sus desgarradas manos y sus gélidos colmillos, mientras morían lentamente desangrados contemplando frente a ellos la total oscuridad que cubría las pupilas de aquellas inertes criaturas.

 ¿de dónde procede dicha leyenda?

Grabado francés de 1820

Si nos sumergimos en el folclore de antaño, llegamos a la conclusión de que el vampiro era considerado una deidad demoníaca, un dios menor en el panteón de la mitología cultural eslava. Por un lado, expertos en mitología, folclore y culturas antiguas, afirman que dicho mito proviene de la necesidad de personificar “la sombra”, un arquetipo colectivo extendido en mayor medida en la Edad Media; mientras que otros estudiosos mantienen la teoría de que el vampiro tal y como lo conocemos hoy día surgió en la Europa del siglo XVII debido a la necesidad de explicar, en medio de una atmósfera de pánico colectivo, las epidemias causadas por enfermedades reales que asolaron dicho continente como la peste, la anemia, la rabia, la porfiria o el carbunco. Etimológicamente, la palabra vampiro procede de la voz serbia wampira (wam = sangre, pir = monstruo), y designa al muerto que, de acuerdo con leyendas de la Europa Central, regresa para alimentarse con la sangre —y, según ciertas variantes, con la carne— de los seres que en vida estuvieron más próximos a él.
Sea cual fuere y de donde provenga su origen aún a día de hoy la sola suposición de su presencia causa estupor entre los que conocen las fechorías de estas criaturas.

Debo aclarar y decir que siento no poder plasmar en un sólo artículo todas las ramas originarias de dichos seres, puesto que llevaría mucho tiempo leerlo y perderíamos el hilo importante del tema, más adelante escribiré un artículo dedicado exclusivamente a explicar que las primeras menciones vampíricas abarcan desde el Antiguo Egipto y Mesopotamia, pasando por Sumeria hasta China y englobando diversas religiones como el paganismo y el judaísmo.

Drácula Vs Vlad Tepes

Portada de la primera edición.

¿Quién no ha oído hablar del famoso Drácula?, ¿quién en algún momento de su vida no ha visto o leído historia alguna sobre él?, ¿quién no ha sumergido su mente entre divagaciones relacionadas con el tétrico rostro de tan mítico personaje?.
Pues bien, si en algún momento de vuestras vidas habéis temido a media noche la posible presencia de dichos seres aun siendo conscientes de su mitológica existencia, si habéis presenciado en vuestras mentes imágenes de películas que relataban al famoso Drácula o si leyendo su historia habéis sentido el sopor propio que causa la lectura de este personaje, debéis dar las gracias a Bram Stoker, este conocido escritor irlandés fue el encargado de inmortalizar al ya sempiterno vampiro, al que llamó Drácula, publicando una novela con dicho nombre en el año 1897.
Pero, ¿como es posible que de una mente saliera una idea tan pulidamente detallada sobre la vida de un macabro ser sediento de sangre?, ¿acaso tuvo inspiración?, y si así fuese, ¿en quién se inspiró?, la respuesta es de obligatoria controversia, ya que por una parte existen detractores que afirman que Bram Stoker no se basó en ningún personaje real para crear su novela si no que comenzó a crearla a raíz de un pesadilla que éste tuvo hacia 1891; sin embargo y por otra parte existen defensores que afirman que Vlad Tepes fue el muso de Stoker, sea cual sea el auténtico origen de tan variopinta historia, es indiscutible que existió un personaje tal, que Drácula a su lado se quedaría en precisamente eso, una mera novela, un mero cuento.

Vlad El Empalador

Lo que no se puede poner en duda es que las similitudes halladas entre la novela de Bram Stoker y la vida del personaje que voy a narrar a continuación son tan asombrosas que es más que razonable que haya declaraciones entre los entendidos en estos temas afirmando que Vlad Tepes fue la absoluta inspiración del novelista irlandés.

pintura al óleo de Vlad Tepes, Austria, Siglo XVI

Vlad III, nacido con el nombre de Vlad Draculea y conocido como Vlad El Empalador (en rumano Vlad Tepes); nació en Sighisoara en Noviembre de 1431 y falleció a la edad de 45 años en Bucarest, concretamente en Diciembre de 1476. El segundo, y más conocido nombre de Vlad III, fue heredado de su padre el soberano Vlad II Dracul (miembro de la Orden del Dragón) cuya traducción en rumano significa Diablo, por lo tanto Draculea pasó a traducirse literalmente hijo del Diablo. Según la tradición esotérica, Vlad  fue iniciado en el Colegio de Solhomans, allí aprendió todas las estrategias de lucha de los turcos, además de los conocimientos que fue adquiriendo en la Orden del Dragón a la que su padre pertenecía.
Su traumática y controvertida infancia fue marcada a la edad de 13 años cuando en 1444 fue entregado a los propios turcos como rehén y educado por el mismísimo Murat II como estrategia contra Vlad II Dracul.
   Su reinado del terror como muchos europeos lo llamaban comenzó cuando Tepes regresó de su exilio a los 16 años encontrándose con la terrible noticia del fallecimiento de su padre el cual murió apaleado y el fallecimiento de uno de sus hermanos al que quemaron los ojos con hierros candentes para después enterrarlo vivo ( crímenes ordenados por un antiguo aliado de Vlad II y apoyados por los Boyardos ).
Es ahí cuando todo el odio que fue acumulando en esos años de exilio y todo el aprendizaje que la familia Dracul y la escuela Solhomans había acumulado en su infancia, comenzó a germinar.

grabado de Vlad III perteneciente al Siglo XVI

 Vlad El Empalador, pasó a convertirse en Príncipe de Valaquia y de Transilvania, para años más tarde convertirse en el Rey de ambas tierras. Pero su ascenso hasta el trono, teniendo en contra a los turcos, al antiguo aliado de su padre y a prácticamente todos los pueblos circundantes, no resultó nada apacible. Tepes empleó toda su retorcida mente macabra para hacerse con todos los territorios posibles de Europa Central y del Este. El ya temido Príncipe de Valaquia y Transilvania gozaba de las torturas que él mismo imponía obligando a sus víctimas a cavar sus propias tumbas u oficiar sus propios entierros antes de serrarlos por la mitad, meterlos vivos en ataúdes llenos de clavos oxidados, quemarlos lentamente o descuartizarlos poco a poco. Pero si hay algo que hizo famoso a este terrible personaje fueron sus empalamientos. Con ello iniciaría su carrera de brutales masacres, entre los años 1456 y 1462 se contabilizaron más de 100.000 empalamientos en los alrededores de su fortaleza El Castillo de Bran localizado en la actual Rumanía, alrededor del mismo, los boques que lo rodeaban fueron llamados los bosques empalados pues en ellos permancieron sus víctimas durante años hasta que la putrefacción descompuso los cuerpos atravesados con estacas de 3 metros y medio.

primer grabado de los empalamientos

A eso debemos sumarle que Tepes padecía hemofagia (necesidad y placer por beber sangre humana), resulta muy fácil asemejarlo a un auténtico vampiro de la época; puesto que el Príncipe Draculea, tenía por costumbre poner una mesa en el bosque donde se encontraban los recién empalados y colocar su copa de oro macizo bajo una de las víctimas para beber su sangre mientras comía y mojar el pan con la misma. Cabe mencionar que al empalar a sus víctimas, procuraba no tocar ningún órgano vital para que éstas permaneciesen vivas 6 o 7 días.

Vlad Tepes tuvo la osadía de acabar con absolutamente todos los boyardos de la época, matando al último tan sólo un par de años antes de su muerte. Si acaso pudiera existir algo de “sensatez y justicia” en la mente de tal sanguinaria persona era el hecho de que Vlad odiaba por encima de todo, las mentiras, los robos y el adulterio sin perdonar a nadie fuera cual fuese su rango, es más cuanto mayor fuera su rango peor era la tortura; nadie podía escapar de las garras enloquecidas del macabro príncipe.

En las Crónicas Germánicas han quedado reflejados muchos de los momentos de la vida de Draculea, entre ellos; uno en el que dos emisarios del Sultán fueron a visitar a Vlad Tepes; al presentarse ante él, Vlad les preguntó por qué no le mostraban respeto descubriéndose la cabeza, los turcos respondieron que no era costumbre en su país; y Vlad, ofendido ante tamaña desfachatez, los devolvió a Estambul con los turbantes clavados a los cráneos por una estaca para que nunca más se los quitasen.

pintura Siglo XVI, representación del asesinato de los emisarios del Sultán.

En dichas crónicas existen otras menciones igual de terroríficas o inclusive peor, trás la mención de los emisarios turcos, aparece en las crónicas un comerciante que se presentó en su castillo para denunciar el robo de una bolsa de monedas de oro. Vlad le dijo que volviera al día siguiente. Cuando el mercader retornó al día siguiente, los ladrones y todos los miembros de sus familias estaban empalados en el patio del castillo. Frente a ellos, se encontraba Vlad en su trono y la bolsa robada en su mano. Entonces El Empalador le pidió al comerciante que contara las monedas de la bolsa, para comprobar si faltaba alguna. El aterrorizado extranjero las contó cuidadosamente y musitó finalmente:

-Sobra una, señor.
Vlad le contestó:
-Id con Dios comerciante, tu honradez te ha salvado. Si hubieras intentado quedártela, habría ordenado que tu destino fuera el mismo que el de tus ladrones.

En otro caso, en el día de San Bartolomé (24 de agosto), Vlad Draculea mandó a empalar a 300 mercaderes y nobles de Transilvania de la ciudad de Braşov. Para ver cómo se cumplían sus órdenes, el príncipe hizo que prepararan su mesa frente al bosque de los empalados, invitando también a los boyardos que quedaban vivos por el momento, al banquete. Mientras comían, Vlad se dio cuenta que uno de los boyardos estaba cubriendo su nariz para evitar el terrible olor de vísceras y sangre. Tepes ordenó que el noble fuese empalado, pero en una estaca mucho más alta, para que evitara el olor del resto de los empalados.

Por última instancia entre muchas otras declaraciones de dichas crónicas, la copa de oro macizo con la que el macabro príncipe solía beber la sangre de los empalados; tras beber él, la limpiaba y la dejaba siempre en el centro de la plaza de la capital de Valaquia para que todos sus ciudadanos bebiesen lo que quisieran con ella, con la única condición de que aquél que robase la copa se sometería a la justicia de Vlad, nunca jamás dicha copa fue robada incluso nadie la tocó años después de su muerte, hoy día se muestra en el castillo de Bran.

Imágenes de maquetas hechas a escala real situadas en el Castillo de Bran hoy día hecho museo.

todas y cada una de estas escenas se pueden contemplar con una visita al Castillo situado en lo alto de una colina rodeado por los “bosques empalados”

Además de deshacerse de todos los boyardos viejos y esclavizar a los jóvenes, empaló y torturó a todos los gitanos y pobres erradicándolos de Rumanía hasta alcanzar la suma anteriormente mencionada más de 100.000 víctimas. En los últimos años antes de su muerte utilizó en muchas ocasiones la táctica denominada Tierra Quemadasin dejar de lado sus más de 50 empalamientos diarios. Pero su lucha no quedó ahí, la venganza de los turcos no se hizo esperar y éstos consiguieron apresar al príncipe en la torre real del castillo durante 10 años, no se sabe cómo fue posible ( aunque muchos apuntan a la ayuda de una manada de murciélagos, por donde Vlad observó que éstos entraba y salían de la mazmorra y fue por ese lugar por donde pudo huir ). Debido a esta extensa esclavitud, El Príncipe Empalador quiso vengarse de los turcos en una batalla que puso fin a su vida en 1476.

Son tantas las anécdotas que me he dejado en el tintero que resulta casi un crimen y seguramente Vlad enfurecido al saber que me dejo parte de su vida guardada me condenaría pero es prácticamente imposible plasmar todo en un simple artículo, aunque estoy segura de que os habéis hecho una idea más que clara de la figura de este personaje.
A pesar de no poder narrar toda la vida de Vlad III, hay algo que debo añadir y que causa incluso más estupor aún que el propio personaje. Los ciudadanos de toda Rumania consideran a Vlad Tepes héroe nacional, es más, en 1976, el gobierno comunista de Nicolae Ceauşescu lo declaró Héroe de la nación al cumplirse el V Centenario de su muerte. Para los rumanos, la vida de Tepes fue toda una heroicidad y detestan sobremanera la comparación del mismo con el mítico Drácula, cualquier mención comparativa de estos dos personajes les resulta insultante y denigrante y ya se han producido fuertes encontronazos y altercados con extranjeros que han llegado a las librerías de la zona preguntando por la novela del ya mencionado novelista irlandés. 

Busto de Vlad Draculea en la plaza principal de Transilvania

    Lo más curioso de todo es que los arqueólogos e historiadores al desenterrar la tumba del Principe de Transilvania, no encontraron absolutamente nada humano únicamente su anillo perteneciente a la Orden del Dragón y restos de huesos de un caballo. Años más tarde, se encontró su decapitado cuerpo ataviado con los ropajes de su entierro en las inmediaciones del río que pasaba tras el castillo.

    Se dice que el temido Vlad al igual que la peor de las criaturas, se levantó de su tumba y quiso terminar lo que en vida no pudo, pero esta vez no empalando a sus víctimas si no devorándolas.
Obviamente esta última frase es una exquisitez formada con los años entre las perturbadas mentes de los que vivieron con el temor de que Draculea se levantara para acabar con la frágil vida de sus pueblerinos.  

    Fuera como fuese, me quedo con la satisfacción de saber que en una pequeña parte de vosotros he instaurado el terror de antaño con el que los transeúntes de la época alimentaron los agónicos días de sus cortas vidas. Como ya he dicho muchas veces, no es necesario abstraerse entre las páginas de una mítica novela para despertar en un mundo reinado por los no muertos, a veces sólo es necesario recolectar las páginas más oscuras de nuestra propia Historia para tropezarse con seres que una vez existieron y que marcaron sus nombres como la definición más absoluta y sublime del terror real.
Tan sólo me resta añadir; tened cuidado, no os confiéis albergando vuestros miedos en la mera fantasía, porque el exceso de confianza era algo que ni el mismísimo Vlad toleraba, por lo que yo desde mis últimas líneas os aconsejo, vigilad vuestros sueños y cada una de vuestras noches porque Drácula, luchó en vida para lograr ser inmortal tras su muerte y creedme, lo consiguió; pues aún a día de hoy; sigue existiendo. 

Dulces sueños.

M.Rubar

¿Quieres jugar conmigo? (parte final)

Aquello continuaba arrastrándose por el centro de la cama dirigiéndose a Susana cuando de repente ésta en medio del pánico fue capaz de pronunciar:

– Lucía… ¡Dios mío!, ¡No es posible!.

Ahí estaba la niña, Lucía, la hija mayor del joven matrimonio fallecida, debido a un grave accidente doméstico mientras jugaba sola en casa dos años atrás, no podían creer lo que sus ojos veían, era imposible, impensable, se sentían viviendo una escena de terror arrancada de la mente más macabra. Eduardo que se encontraba justo al lado de Susana, agarró a su mujer y tiró de ella hacia el lado de la cama en el que él estaba tumbado, ya que las manos de la niña estaban apunto de aferrarse de nuevo a los tobillos de su madre. Los gritos de ambos retumbaban entre las cuatro paredes de la habitación cuando en ese momento vieron al borde de la cama a la pequeña Claudia.

– ¡Claudia hija CORRE! ¡vete de aquí, vete a tu habitación! ¡CORRE!
– ¿por qué mamá?, Lucía sólo quiere jugar con vosotros y yo siempre he querido jugar con ella, la echaba mucho de menos y me sentía muy sola.
– ¿como dices cariño?, Eduardo esto no puede ser real por favor haz que pare.

En ese instante observaron como la pequeña tenía un diario entre las manos, entre los desgarradores gritos de Susana debido a que la difunta Lucía se encontraba ya a un par de palmos de su cara mientras dejaba tras de su un repugnante reguero de sangre. Eduardo corriendo se acercó a Claudia le quitó el diario y le preguntó:

– ¿qué es esto?, ¡¡CONTESTA!! ¿QUÉ ES ESTO?, ¡DILE A TU HERMANA QUE PARE! ¡¡DÍSELO!!, ¿tiene este libro algo que ver?, ¡¡HAZ QUE ÉSTO DESAPAREZCA!!.

En ese preciso instante lo único que quedó en la cama fue un charco de sangre coagulada y descompuesta y ni rastro de Lucía. La madre aun permanecía gritando y agarrándose el pecho mientras lloraba y cerraba los ojos rezando y deseando que toda aquella pesadilla terminase de una vez por todas, su marido con una entrecortada respiración y la mirada perdida sostenía el libro que la niña tenía antes entre sus manos.

– Claudia por favor qué es esto, ¿por qué lo tienes?.- preguntó Eduardo mientras Susana parada de gritar y se alejaba del charco de sangre con la respiración aun más entrecortada que su marido.
– Es un diario donde están escritos todos nuestros juegos, Lucía juega conmigo porque se siente sola y yo también y ahora quería que vosotros también jugarais con ella pero la habéis asustado y eso no le gusta, se enfada y no me gusta cuando está enfadada.

Eduardo abrió el diario y al llegar a la última hoja se manchó las manos de la tinta recién escrita, lo cerró de golpe y dijo:

– Ya está bien, ¡YA ESTÁ BIEN!, nada de esto es real, Lucía murió hace dos años y no hay día que no nos arrepintamos de haberla dejado sola, pero ¡ya esta bien! ¡¡ésto es una locura!!, ¡¡Claudia vete a la cama!!, mañana nos vamos de aquí.
– Pero papá…
– ¡¡que te vayas a la cama he dicho!! ¡AHORA!
– Pero déjame que te explique, ella…
– ¡no hay nada que explicar! ¡esto es de locos! no me hagas repetírtelo ¡VETE A LA CAMA! y ¡mañana nos vamos!
– No es una buena idea papá
– Claudia, vete…

Mientras la pequeña se dirigía cabizbaja hacia su habitación, el padre, aun con el diario en la mano divagó unos segundos y le dijo a su mujer que se encontraba aun en estado de shock mirando fijamente las sábanas:

– es curioso Susana
– ¿el qué…?
– Pues, sabía que Claudia está aprendiendo a leer pero no sabía que también escribía.
– es que no sabe escribir…
– pero ¿y entonces el diario?

Eduardo se miró la mano manchada de tinta y ambos se miraron entré sí cuando un terrible escalofrío recorrió sus cuerpos mientras susurraban al unísono: “Lucía”. Salieron corriendo de la habitación cuando de repente contemplaron como frente a ellos se encontraba la pequeña Claudia con el diario en la mano, el padre echó la vista atrás donde había dejado el diario y éste ya no se encontraba allí ahora estaba en las manos de la muchacha, y junto a ella su hermana mayor, Lucía, bajo sus pies un charco de sangre y bilis negra se esparcía alrededor de ambas pequeñas, las manos de Lucía goteaban sin cesar al igual que la comisura de sus labios y la zona de su estómago aunque cubierta por una pequeña camiseta estaba empapada en sangre.

– Mamá, papá – dijo la pequeña Claudia – el diario es de Lucía y quiere que me vaya a jugar con ella, ahora ella no quiere jugar con vosotros, porque se ha enfadado, dice que no debo tener miedo, que no me va a doler dice que es divertido y que ya no estaré sola, pero también dice que vosotros queréis iros y abandonarla y eso no le gusta.

En ese momento Lucía se giró hacia su hermana pequeña sonriéndola a la par que una gran cantidad de sangre y desechos desbordaban por su boca al abrirse y agarrándola del cuello mientras comenzaba a apretar dando lugar a que la sangre de la pequeña Claudia comenzase a brotar le preguntó:

– ¿quieres jugar conmigo?
– ¡¡NO!!- gritaron aterrados los padres intentando tirar de la pequeña, pero ya era tarde, incluso para ellos…

M. Rubar

¿quieres jugar conmigo?

Artículos de lugares abandonados, de mentes macabras, de libros perseguidos, de catástrofes, de leyendas; son un condimento perfecto para crear un exquisito plato que alimente nuestro miedo pero hoy os traigo un pequeño tentempié para que haga las delicias de los adictos al clásico terror envuelto en relatos de antaño y de hoy mezclados en lo que puede ser un momento delicioso, disfrutad de ello, si es que podéis.
Bon apetite.

¿quieres jugar conmigo?

La pequeña Claudia, una traviesa niña de apenas 5 años, acababa de meterse en la cama esperando a que sus padres le arropasen y le dieran las buenas noches. Eduardo y su mujer se encontraban en su habitación cuando se dirigieron al cuarto de la pequeña para taparla y apagar la luz. Regresaron ambos a su cuarto mientras escuchaban suaves carcajadas de la niña a lo que su madre respondió con un contundente “duérmete ya”. Una vez en la cama, Eduardo se dio cuenta de que no había cerrado la puerta pero su cansancio y el sueño que arrastraba de todo el día pudieron más que el hecho de levantarse a cerrarla. Susana, se metió bajo las sábanas sabiendo que le tocaría volver a levantarse pues no paraba de escuchar a la pequeña reírse y caminar por la habitación, ya no eran horas para estar jugando.

En un breve intervalo de tiempo en que Eduardo y su mujer cerraron los ojos aún a pesar de las travesuras de la pequeña en la habitación contigua, escucharon pasos dentro de su propio dormitorio por lo que Susana abrió los ojos y miró alrededor, no había nadie. Su marido también ojeó la habitación cuando observó unos pequeños piececitos sobresalir por debajo de la cortina, éste, ante el cansancio que tenía le pidió a Susana que se hiciera cargo de Claudia y la llevase de nuevo a la cama. Susana se levantó y se dirigió a la cortina:

–  ¿Dónde decías que estaba?
–  Ahí, donde estas tu ahora.
–  No, aquí no hay nadie.
–  Pues ves a su habitación y dile que no se levante más.

La madre se dirigió a donde se encontraba la pequeña preparada para regañarle pero en vez de verla juguetear por la habitación observó como la niña se encontraba metida en la cama y durmiendo, “no te hagas la dormida, que se que estás despierta Claudia, deja de jugar y duérmete ya de una vez pero de verdad”, la pequeña no contestaba. Susana regresó a la habitación cuando comenzó a escuchar pequeños pasitos detrás de ella, su paciencia comenzó a desaparecer y se giró de repente dispuesta a coger a su hija en brazos y llevarla a la cama acompañado de una contundente regañina, pero en cambio no vio nada, no había nadie. Volvió a asomarse a la habitación de la pequeña y contemplo desde la puerta como la niña seguía en la cama y arropada como antes. Se giró y se fue de nuevo a su cuarto donde Eduardo le esperaba ya dormido. Cerró la puerta, se metió en la cama y se tapó dispuesta a descansar.

Pasados unos escasos 2 minutos, la mujer notó una gélida mano que le apartaba el pelo del cuello y un leve susurro se hacía cada vez más y más próximo a su rostro. En ese momento, sintió como alguien le mordía la mandíbula y asustada dio un salto de la cama y gritó a su marido:

–  ¡Eduardo!, ¿se puede saber que haces?, ¡me has hecho daño, estate quieto!

Pero al girarse lo único que vio fue a Eduardo dado la vuelta y roncando.  Susana asustada y confundida volvió a meterse en la cama pero en el mismo instante en que iba a hacerlo observó unos pequeños piececitos salir de la cortina, miró la puerta, estaba cerrada, desvió de nuevo su mirada a la cortina, y allí estaban esos piececitos, un par de veces más repitió el ritual, miró la puerta y después la cortina, ¿cómo era posible?, no había escuchado abrir la puerta y mucho menos cerrarla, – ¿quieres jugar conmigo?-, escuchó Susana en la habitación contigua:

–  Esto ya es el colmo, ¡CLAUDIA A DORMIR!, Eduardo, despierta, ven, vamos a hablar con la niña porque a mí no me hac…

En lo que estaba hablando a su marido mientras éste se despertaba, Susana se calló y se quedó petrificada, ¿había escuchado bien?, ¿esa pregunta venía de la otra habitación?, ¿no se suponía que estaba tras la cortina? ¿y esos pequeños pies descalzos?.

–  Claudia hija, ¿estás en tu habitación?, ¿Dónde estás?

No obtuvo respuesta, cuando giró la cabeza hacia la cortina observó como la imagen de unos pequeños pies descalzos se había convertido en unos pies acompañados de unas pequeñas manos apoyadas en el suelo, alguien estaba agachado tras la cortina. Eduardo ya estaba sentado sobre la cama, contemplado horrorizado la misma imagen que estaba viendo su esposa, lo que fuera que hubiese tras la cortina estaba comenzando a desplazarse hacia donde él se encontraba sentado. El silencio era tan penetrante que incluso la respiración de ambos parecía un estruendoso ruido en aquella habitación. De repente escucharon un grito en el cuarto de la pequeña, Susana salió corriendo de su habitación para comprobar que sucedía, ésta le gritó a su marido para que le acompañara pero Eduardo se encontraba petrificado, inmóvil ante el terror que le provocada lo que allí estaba sucediendo, aquello de detrás de la cortina continuaba moviéndose hacia él, ya sólo quedaban apenas unos pocos centímetros para que esa pequeña mano tocase los pies de Eduardo cuando un segundo grito esta vez más estremecedor salió de nuevo de la habitación de la pequeña, dicho grito consiguió sacar al padre de su catatónico estado y justo en el momento en que la pequeña mano se movió hacia el pie de Eduardo para agarrarlo, éste levantó y salió corriendo, ambos entraron en la habitación de su hija, sus latidos podían oírse retumbar entre las 4 paredes de la misma, encendieron la luz y vieron como la pequeña Claudia, ajena a todo lo que allí estaba sucediendo, se encontraba con los ojos cerrados y arropada tal y como estaba antes de todo lo ocurrido, Susana se acercó a la cama y observó como la pequeña dormía plácidamente, la destapó y al hacerlo recordó que llevaba puestos los calcetines rojos que días atrás le había comprado. Volvió a taparla y desde la cama de la pequeña preguntó a su marido que se encontraba en la puerta, si era capaz de vez las cortinas de su dormitorio, éste negó con la cabeza, la habitación se encontraba en un ángulo desde el cual no podía verse nada más que un trozo de cama.

Susana desesperada salió de la habitación y se abrazó a su marido mientras ambos cerraban la puerta del cuarto de la pequeña y apagaban su luz. De repente tras ellos escucharon de nuevo la pregunta que minutos antes se había producido:

–  ¿quieres jugar conmigo?

El matrimonio colmado por un ataque de pánico salió corriendo a su habitación y cerró la puerta. Ambos se sentaron sobre la cama sin perder de vista el pomo de la misma mientras Eduardo en un heroico acto por asegurarse de que allí no había nadie desvió su mirada hacia la cortina y observó como ya no había ningún pie ni ninguna mano desplazándose tras ella, los minutos se hicieron interminables, eternos y tras unos inagotables 5 minutos decidieron tumbarse en la cama al ver que el silencio había vuelto a apoderarse de la casa y la extraña compañía había desaparecido. Una vez dentro y tapados hasta las cejas, les fue imposible quedarse dormidos, cuando por fin Susana consiguió dejar paso al sueño y al cansancio Eduardo tomó nota y comenzó a hacer lo mismo. Ambos se abrazaron y entre los temblores producto de las secuelas que el pánico había causado en ellos, cerraron los ojos. Cuando de repente notaron como unas afiladas uñas acompañadas de unos gélidos dedos se clavaban en los tobillos de Susana tirando de ella hacia el final de la cama; ambos gritaron pues Eduardo observó como el mismo bulto que minutos antes había estado en la cortina ahora estaba allí, en la cama, con ellos. Se incorporó y vio como los mismos pies de antes ahora sobresalían por debajo de las sábanas, de forma inmediata y antes de que el pánico paralizase sus cuerpos, ambos tiraron la sábana al suelo y la imagen que allí contemplaron, sobre el colchón, arrastrándose hacía ellos, fue tan estremecedora que de poco ya les serviría huir… continuará.

M. Rubar

Libros Malditos. Codex Gigas.

Esta semana os sumerjo de una forma literal y exquisita entre las páginas de uno de los libros más laureados por historiadores y aficionados hacia lo oculto y lo desconocido. Os invito a que junto a mí, podáis sentir el paso y el peso de los años sobre las envejecidas hojas de un libro que aún conserva el aroma de un misterio apasionante. A lo largo de los siglos, miles de libros han sido perseguidos, destruidos, quemados y los escasos ejemplares que han gozado de cierta fortuna han sido ocultados; todo ésto a causa del pánico que envolvía las devotas mentes de la época; un terror producido e infundado por un mundo desconocido para muchos que lleva tejiéndose entre manuscritos ocultos desde hace miles de años. Son los llamados Libros Malditos.

Pero antes de contaros la historia de uno de los libros más protegidos de todos los tiempos, os disiparé esas pequeñas dudas que os han surgido al leer la última frase; ¿hoy en día aún existen Libros malditos?, y si existen, ¿dónde se guardan?, ¿dónde están?

Bien, con el nacimiento de la imprenta en Europa, a partir del año 1400, las autoridades eclesiásticas comenzaron a prohibir y a quemar todos aquellos libros, documentos, manuscritos y cualquier texto o imagen que fuese en contra de la ortodoxia imperante. Lo increíblemente curioso es que siempre se conservaba un ejemplar de cada enseñanza oculta, el cual iba a parar a una escondida zona en las bibliotecas de los jefes inquisidores; estancias completamente desconocidas para el gran público, lugares guardianes de los secretos más importantes sobre magia, heterodoxia, cabalística, astrología y alquimia de toda Europa; cuyo fin era silenciar y enterrar escrupulosamente bajo la mirada de monjes y frailes, todos los enigmas que pudieran hacer tambalear la fuerza eclesiástica de entonces, dichos lugares eran los llamados Infernos.

Recreación visual de uno de los infernos

En éstos ocultos pasadizos bibliotecarios se encontraban libros que ni si quiera el propio inquisidor podía leer. Un lugar cerrado con 3 llaves, una para cada monje que custodiaba El Inferno. Todos los ejemplares que allí se encontraban, estaban marcados con una mano blanca y un escrito en la contraportada :  pena de muerte para todo aquel que osase posar sus ojos en éstas páginas. Pena de muerte incluso hasta para el propio censor de libros, algo que traspasa la paranoia implantada excéntrica y salvajemente en una sociedad analfabeta casi en su totalidad. Estos Infernos siguen existiendo en algunas de las bibliotecas más importantes de cada país. El que sienta la curiosidad de pasearse por estos lugares puede resultarle una tarea hercúlea, pues aún hoy día siguen cerrados con 3 llaves y custodiados por monjes copistas, tan sólo tienen acceso a estos lugares los cardenales, sacerdotes y obispos vaticanos. Una vez explicado ésto y después de acompañaros en un breve pero intenso recorrido por una de las zonas más ocultas a nivel literario de la Edad Media, llegó la hora de, esta vez sí, sumergiros entre las páginas de lo que será una historia que nunca olvidaréis.

Codex Gigas: La Biblia del Diablo.

Todas las imágenes que se mostrarán a continuación sobre el Codex Gigas son reales
 

Imagen real del Codex Gigas

En 1648 la Guerra de los 30 años que tanta sangre derramó en la Europa arcaica toca su fin. Las huestes suecas, a las ordenes del General Colismarck exponen numerosos tesoros de Chequia, entre ellos: un descomunal libro conocido como Codex Gigas (Código Gigante) ó Biblia del Diablo. Hay quien asegura que los suecos robaron lo más valioso de toda Praga.

Portada del Codex Gigas

Notas en el interior del libro escritas en el S.XIII apuntan a que éste fue creado en el Monasterio de Podlažice por monjes benedictinos, durante horas, días, meses e incluso años.

Y como la mayoría de los que me leéis y me seguís ya conocéis mi forma de redactar, no puedo continuar el artículo sin adentrarme y con ello adentraros a vosotros en la breve, pero concisa, intensa y suculenta leyenda que envuelve al Codex Gigas. La leyenda de la creacion de La Biblia del Diablo  se sumerge en las entrañas de dicho monasterio, el de Podlažice, en el corazón de la actual República Checa. Allí, hace siglos, un monje benedictino condenado a morir emparedado por un grave crimen, decidió purgar su terrible pecado y redimirse ante sus compañeros elaborando una obra de magnitudes ciclópeas, él sólo, en una sola noche.

Imagen de una de las primeras hojas en tinta roja muy usada en manuscritos religiosos

El monje comenzó de manera incesante a rasgar su pluma una y otra vez rezando los minutos que le acercaban cada vez más a su condena. Su agotada mirada delataba la imposiblilidad de cumplir su cometido por lo que su único camino sería la muerte y él lo sabía. Sus manos, dicen, que ensangrentadas por el dolor y las horas de escritura, formaron parte de la conocida tinta roja de éste colosal libro. Cuando la madrugada estuvo a punto de ceder su testigo al alba, el monje tomó una decisión que iba en contra de sus más arraigadas creencias; en contra de su fe y de sus votos, pactó con el Diablo para que le ayudase a cumplir su promesa. El pacto quedó sellado con la extraña y grotesca imagen de una criatura horrible entre sus páginas, el mismísimo Satanás.

Imagen del Diablo grabado a mano con polvo de oro en el meridiano del libro

El Codex Gigas fue considerado la Octava Maravilla del Mundo.
Sus 624 páginas albergan y atestiguan la desmesurada y titánica creación de uno de los libros más ocultos de la historia. En su interior se recogen :

  •  El Antiguo y el Nuevo Testamento.
  • La llamada Crónica de los Checos.
  • Los escritos del historiador Flavio Josefo.
  • Calendarios, santorales, esquelas.
  • Ocho libros médicos, cinco de ellos de origen Griego y Bizantino.
  • Textos breves de antiguas historias, curas medicinales y encantamientos ocultos y nigrománticos.

Una auténtica joya de 75 kilos para cuya elaboración fueron sacrificados 160 asnos. Una exquisitez histórico-literaria cuidada con los mayores caprichos térmicos y lumínicos para evitar su deterioro, y preservada en una vitrina cuyos 3 cm de grosor del cristal impiden cualquier daño del exterior.

 Momento de la llegada del codex Gigas al museo

Un lujo para la vista que hará las delicias de los amantes de la historia oculta e incluso de los que meramente buscan aumentar su sed de curiosidad y veracidad ante tan portentosa obra literaria. Aquellos que deseen apreciar esta maravilla podrán hacerlo en Praga, durante unos minutos, en visitas guiadas de 7 personas y a cierta distancia de la vitrina.

Imagen del libro abierto tal cual se puede observar en el museo

Una vez leído ésto, queda preguntarse: el motivo de su creación, el motivo de su sofisticada protección y el porqué aún hoy en día científicos especializados en éstos ámbitos afirman que hay partes indescifrables. Osandose casi a afirmar que se han encontrado hojas metidas entre las verdaderas páginas y que dichas hojas componen una dificultad de mayor magnitud a la hora de ser descifradas.  Comprendo vuestra impotencia e incredulidad ante el mero hecho de la clara ocultación historica del contenido de tal magnífica obra, ante la negación a desvelar sus secretos. La humanidad ha descifrado códigos increbrantables, herméticos, anclados en épocas que perecieron hace milenios y ahora, supuestamente, no se puede descifrar un libro escrito en latín litúrgico. ¿Qué esconde ese libro?, ¿son realmente 624 páginas?, ¿será cierto que existen páginas ocultas entre las ya existentes?, ¿es quizás posible que esconda algún secreto de tal magnitud que sea imposible sacar a la luz?, ¿y si esconde tal o tales secretos, que podría suceder si se desvelaran?, ¿por qué se mezclan en el mismo libro el Antiguo y el Nuevo Testamento con prácticas ocultistas y nigrománticas?, ¿por qué está dibujado el Diablo en el meridiano del libro?, ¿qué intenta decirnos ésta Biblia?, demasiadas preguntas sin respuestas, ¿no es así?. Por desgracia no puedo desvelaros ciertas dudas puesto que mi mente también divaga en pos de las soluciones que vosotros también estáis buscando, pero no puedo evitar sentirme extrañada ante tales datos, antes la rotunda negación de su estudiado contenido, ante la aparente ignorancia de la historia que guardan sus páginas.

Ambas imágenes pertenecen al momento en que uno de los primeros especialistas comienza a analizar el contenido del libro

Lo único que podemos saber es que a veces, lo más oculto está frente a nosotros, quizás simplemente sea necesario leer sus textos entre líneas, para ser capaces de averiguar esos secretos que, sin duda alguna, se esconden bajo esa vitrina, esas claves que permanecen dormidas desde hace siglos, esperando a que alguien las despierte; pero el temor y la ignorancia de la sociedad nos lleva a cerrar los ojos y esconder aquello que pueda destruir lo que ya hemos construido.
Quizás esas claves realmente nadie las haya podido descifrar, quizás sea cierto que ningún traductor, historiador ni especialista, haya sido capaz aún de descubrir los secretos que se ocultan en la piel de sus hojas, quizás sólo el cometido de este libro sea permanecer en silencio para siempre y bajo la vigilia de Satanás, aceptar que sus claves continuarán ocultas y dormidas, para alegría de unos y tristeza de otros.

Sólo el tiempo y posiblemente un pequeño golpe de suerte, nos ayuden a descubrir, aquello que un día fue escrito con la pasión de desvelarnos una historia que por el momento sólo se reduce a páginas de un misterio todavía por contar. 

M.Rubar

Bloody Mary

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Esta semana no he podido resistirme, y me he sumergido en el terror clásico del que muchas veces os hablo, en ese terror que obceca nuestros sentidos por un breve espacio de tiempo, lo suficiente como para mantenernos alerta cuando creemos que la realidad se derrumba y se mezcla con las pesadillas de antaño.

Todos o al menos la gran mayoría de nosotros hemos alimentado nuestra imaginación desde temprana edad con leyendas urbanas, mitos y terror surrealista en el estado más puro y primitivo. Historias que hoy en día siguen modificándose y reinventándose; siguen sorprendiéndonos y causando en nosotros cierto pavor provocándonos esos escalofríos que nos recuerdan, que seguimos vivos. De cada historia obtenemos tanta variedad de leyendas que es difícil acordar cual se ajusta a los verdaderos parámetros del terror, pero lo que sí es indiscutible es que toda leyenda surge de un hecho real, un suceso que, seguramente, ni se asemeja a sus leyendas engendradas, una historia con una realidad tan simple y ambigua, que cuesta creer que en muchos casos sea capaz de superar de una forma tan voraz la ficción que nosotros mismos tejemos, por lo que es necesario preguntarse ¿donde está el límite?, ¿donde comienza una y termina otra?, averigüemoslo.

Bloody Mary, realidad hecha leyenda

¿Quién no ha oído hablar de Bloody Mary, o de Verónica y un largo etc de adolescentes que se aparecen cuando son invocadas?.
Hoy me centraré en la historia de Bloody Mary, ¿donde podemos limitar su leyenda?.
Se han contado cientos, miles de relatos acerca de esta joven y todos convergen en el mismo punto: si pronuncias tres veces su nombres frente a un espejo, se te aparece.
Pues bien, todo estamos de acuerdo en que este tipo de historias, de cara al público, son una buena inversión y un buen canal mediante el cual se explotan los temores de incluso, los más escépticos. Digo esto puesto que como ya muchos sabrán existen películas e incluso libros en torno a esta muchacha norteamericana.

Si alguien a estas alturas tiene dudas de si la famosa Bloody Mary existió en su momento, yo se las disipo:
Sí, existió. Y esta historia, tan real como cualquier otra, se remonta al siglo XVI. Todos sabemos que entre los siglos XV y XVI incluso antes, comenzó a extenderse la peste; aunque más a nivel europeo; a nivel mundial, dando lugar a la aparición de muchas más enfermedades altamente contagiosas como la difteria; la cual se propagó fulminantemente por Estados Unidos debido a la escasez de higiene en aquellos tiempo pues la pulcritud brillaba por su ausencia.

Al Norte de este país y más concretamente en Minnesota, la aparición de enfermedades contagiosas se duplicó debido a ciertas comunidades europeas que migraron huyendo de la peste, entre otras, sin ser conscientes de que consigo traían dichas enfermedades.
Mary, una adolescente de 13 años, vivia con su familia en dicho Estado cuando comenzó a sufrir episodios de locura a los que le seguían fuertes hemorragias, fiebre, dolores, erupciones y un largo etc por el cual los médicos se encontraron perdidos a la hora de diagnosticar el problema que la niña sufría.
Alrededor de las 3 – 4 semanas, Mary fue empeorando de forma muy notoria hasta que finalmente la diagnosticaron la enfermedad de la peste.
Por desgracia, fue mal diagnosticada, pues muy fácilmente se confundía la peste con el resto de enfermedades contagiosas, incluso de mayor índole.

Caracterización de la difteria

Un mal diagnóstico en aquella época, no resultaba un hecho que se saliese de lo común, pues surgían enfermedades nuevas a las que los propios médicos debían enfrentarse, estudiarlas y atacar el problema dentro de los conocimientos que poseían. Pero lo que sí resulta producto de la desgracia y la desafortunada casualidad es que el médico que diagnosticó mal a la joven Mary, era el padre de la misma. Éste, ante el miedo de que su mujer sufriera de la misma forma que su hija debido al contagio, decidió tomar ciertas medidas que en aquellos tiempos se consideraban adecuadas y justas.

Mary había llegado a un punto tal, que controlar la enfermedad era prácticamente imposible, los episodios de pérdida de la consciencia aumentaban de forma alarmante, por lo que en uno de esos desvanecimientos ante el prolongado tiempo en el que estuvo la niña inconsciente, y debido a la respiración escasa o casi nula de la niña, el padre pensó que la joven ya había fallecido o como mucho le quedaban escasos minutos. Puesto que dicha enfermedad en aquellos tiempos era bastante grave e intratable, el doctor creyó que la niña ya no volvería a despertar aunque inevitablemente la duda permanecía ante la posibilidad de que un hilo de vida aún permaneciese latente en la muchacha.

Y así sucedió, el padre decidió enterrar a su hija; método que antaño era más común de lo que pueden pensarse; metió en un ataúd de madera a la pequeña Mary no sin antes atarla a la muñeca una pequeña cuerda que pasaba a través de dicho ataúd y subía hasta la superficie para llegar a una pequeña campana que ante el más leve movimiento de la joven, ésta se escucharía y el padre la desenterraría al momento ( tengamos en cuenta y repito ante la posible escandalización de los que puedan estar leyendo esto, que antiguamente los diagnosticos médicos eran pésimos y no se hacían autopsias por lo que el caso de Mary no fue un caso aislado; se llegó a enterrar a mucha gente viva y ésta era la única forma de saber si aún vivían o por el contrario había fallecido ).

Imagen del método de la campana empleado hace más de 300 años

Cuando Mary fue enterrada, y tras los interrogatorios que más tarde se les realizaron a los padres, el padre de la niña inyecto un fuerte sedante a su mujer para evitar que ésta se quedase toda la noche esperando ante cualquier pequeño tintineo de la campana y así evitar que su esposa pudiera sufrir una hipotermia.
Lo que no se podían imaginar ninguno de los dos es lo que vieron a la mañana siguiente.
Según la propia confesión del padre, éste bajó al jardín antes de que su mujer despertase para comprobar que la cuerda continuaba tensa, pero en cambio vio la campana tirada en el suelo y la cuerda rota, inundado por el pánico, desenterró rápidamente a la niña, la cual yacía muerta dentro del ataúd. Lo más macabro de ésta historia es que la tapa de dicho ataúd por dentro se encontraba arañada, rasgada y ensangrentada, muy posiblemente por los intentos que hizo la joven, en vano, para escapar de su tumba; a eso le sumamos que la pequeña había hecho lo imposible por luchar pues sus manos; encogidas por el rigor mortis; se encontraban llenas de sangre, el padre corriendo la sacó de allí cuando observó que la joven no tenía ocho de sus uñas, ( exceptuando las del dedo gordo ) el resto de las uñas estaban clavadas en la madera de la tapa, en un desesperado e inútil esfuerzo por levantarla.

Obviamente en esa época aun no existía la fotografía, por lo que escribieron el caso de forma explícita, pero el padre ante el dolor y el peso de la culpa intentó evitar que este hecho se supiese y se extendiese a cambio de una grandísima cantidad de dinero por la cual se vio obligado a vender su casa y los terrenos que poseía; el matrimonio, el cual no tenía más hijos, se vio en la ruina y la esposa murió un año más tarde debido a la propagación inevitable de la peste por el Norte del país.

Imagen real de la casa en la que Mary y sus padres vivieron durante más de 10 años

A día de hoy la casa es un centro casi obligatorio de peregrinación para todos aquellos amantes del terror forjado con los años, de las leyendas más macabras y del morbo que provoca una desdicha marcada por la desgracia. Dicha casa está cercada, pero todavía se puede observar desde una prudente distancia. Protegido y cuidado, este lugar es el refugio de la tragedia que un día selló el destino de una joven cuya agonía y sufrimiento formarán parte del secreto que entre esas cuatro paredes se guardará para siempre.

Como he mencionado arriba, toda leyenda surge de un hecho real y una vez despejada toda duda de su anterior existencia y su verdadera historia; imagino que os estaréis preguntando prácticamente todos, lo mismo ¿por qué la leyenda nos dice que la joven Mary se aparece en un espejo cuando la llamas?, siento deciros que hoy no os disiparé esa duda, el terror a cuentagotas suena incluso más apetecible. Quizás muy pronto os desvele el motivo de su presencia en la más absoluta oscuridad frente al propio reflejo de todos los que la reclaman, pero por ahora espero que os quede claro que, a veces una historia puede ser tan terrorífica que es casi innecesario tejer una leyenda paralela, aunque ya que ésta existe, por si acaso, yo os aconsejo, que estéis vigilando cualquier tintineo en la oscuridad.
La próxima vez que veáis vuestro reflejo en un espejo, estad atentos porque es posible que alguien más os esté acompañando.

M.Rubar

Pripyat

Después de dejaros sumergidos durante una semana entre los gritos de un pequeño túnel de Toronto, damos un pequeño salto en el tiempo y cambiamos de lugar; dirigiéndonos a las calles de una ciudad ahogada en su propio silencio. Calles que aún respiran el trágico pasado que las marcó. Rincones y edificios mutilados de vida, fragmentos de una tragedia que obligó incluso al paso del tiempo, abandonar aquél lugar.
Estoy hablando de una ciudad fantasma situada al norte de Ucrania, en Kiev.

Pripyat, un pedazo de Chernobyl

Panorámica de la ciudad después de la tragedia

Máscaras de gas, de uso obligatorio

De los cientos de pueblos y ciudades abandonados y dejados de la mano del hombre que existen por el mundo, ninguno se equipara a Pripyat.
Hace más de un cuarto de siglo, ésta ciudad, como sacada de un guión de ciencia ficción, fue evacuada en menos de tres horas.Teniendo en cuenta que su población era de más de 50.000 habitantes, el carácter surrealista de lo sucedido, superó y supera con creces la capacidad de admitir que una ciudad, en una sola mañana, puede quedarse sumida en el silencio.

Este lugar padeció, hasta el día de hoy, el peor accidente de la historia de la energía nuclear, cuando se produjo el sobrecalentamiento y la explosión del reactor número 4 de la planta nuclear de Chernobyl el 26 de Abril de 1986. Dicho reactor emitió 400 veces más radiación que la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima, ciudad que tuvo que ser evacuada también en 1945. Y de la que en próximos artículos os hablaré.

Desoladoras imágenes de la ciudad después
del accidente

Aunque dichas imágenes hablan por sí solas y poco se podría añadir a lo que que se puede observar, la ciudad, tal y como he mencionado arriba, fue evacuada en menos de tres horas por el ejército ruso, no es de extrañar que todos los habitantes fuesen sacados de sus casas en contra de su voluntad, dejando tras de sí todas sus pertenencias, sin la posibilidad de regresar, todo aquello que podía caber en sus manos y que los escasos segundos podían permitirles coger, se lo llevaban, el resto, se quedó tal cual fue dejado por las familias que fueron arrancadas de sus hogares. Además, el ejercito recibió la orden de sacrificar a todos los animales domésticos y todo el ganado que hubiera en el lugar y en varios km a la redonda de Pripyat.

Ejemplos de impotencia.
Dejando tras de sí todo aquello que el tiempo no permitió recoger

Los únicos que osan caminar por aquel lugar, con el miedo aún latente, son los científicos y fuerzas de seguridad que, restándole placer y sumándole obligación, custodian e investigan, aún a día de hoy, los restos de un macabro museo de la era soviética.
El terreno que rodea el antiguo reactor está cercado por un perímetro de 10 Km cuadrados, donde se considerada de máximo peligro de contagio y en la actualidad el riesgo que produciría acercarse a esa ciudad sin protección es prácticamente mortal.

De hecho las autoridades advierten desde hace varias décadas que la propia naturaleza (las lluvias, los vientos, etc) pueda arrastrar, hoy en día, la contaminación acumulada en el ambiente, a otras ciudades europeas. De hecho en las aldeas que rodean Pripyat, sólo queda el 5% de la población con respecto a hace más de 25 años debido a las enfermedades que la tragedia ha provocado y los nacimientos con malformaciones que han terminado en muerte.

Retazos de una inocencia perdida, entre los muros que construían el futuro de pripyat

La ciudad quedó completamente suspendida y consumida por el pánico que sacudió a todo Chernobyl.
La desgarradora situación perdura hasta nuestros días, pues a pesar de que muchas familias perdieron allí sus recuerdos y desean aún hoy día recuperarlos, nadie puede llevarse nada, ni si quiera tocar nada, pues el riesgo de contaminación con el contacto es de un 90%, además de todas las medidas de seguridad que siguen imponiéndose y es que cualquier aficionado que desee adentrarse entre sus calles, se encontrará con impedimentos difíciles de sortear, pues sólo se puede acceder con un traje y una máscara específicos que únicamente poseen las fuerzas soviéticas y que son cedidos a unos pocos científicos.

Se que en apenas tres semanas os he sumergido en las gélidas aguas de una conspiración hundida en el Atlántico, os he adentrado en la macabra mente de un tétrico asesino y os he invitado a jugar entre las leyendas de un antiguo túnel pero, a veces es necesario alejarse de todo eso; conspiraciones, canibalismo, leyendas; y pararse a recapacitar para hacer acto de conciencia sobre nuestros propios errores, mejor reflejo que éste no lo podemos encontrar. Somos conscientes de que una sola mente enferma de ambición y ansias por un desmesurado progreso, puede equipararse a la mente de un asesino, un conspirador, etc; pero incluso en éste caso podemos hacer un pequeño matiz, aquí no asesinaron a una persona, ni si quiera a un centenar de ellas, aquí sesgaron la vida de una ciudad entera, que ahora, sumida en el silencio, sólo le queda ser vejada por el tiempo hasta desaparecer, una ciudad envenenada por un simple fallo, un error que arrastró consigo un total de más de 50.000 víctimas.

No es ineludible recurrir a los misterios que nosotros mismos creamos para cubrir y saciar esa sensación de terror que nos mantiene vivos; no es necesario echar mano de las ideas más enloquecidas, perversas y aterradoras para moldear una historia de miedo a nuestro antojo. En muchos casos simplemente es tan fácil como caminar por este ecuánime mundo, sin necesidad de elevar nuestra mente a temas inventados, herméticos e impenetrables, para darnos cuenta de que el peor terror de todos es la soledad y el silencio que se sumergen bajo las ruinas de una ciudad en la que aún retumba el pánico de sus desterrados habitantes.

Ahora Pripyat no es más que el eco de una ciudad destruida y de canciones olvidadas, en las que el paso del tiempo jamás podrá callar la última melodía de un lugar que enmudeció para siempre.

Me despido por ésta semana para comenzar a tejer de nuevo otra lóbrega aventura con el único deseo de ensimismaros una vez más, pero no puedo irme sin antes dejaros una pregunta en el aire; una pregunta que quizás requiera más tiempo contestar del que podáis imaginar. Una pregunta cuya sincera respuesta pueda asombraros.
Procreamos y nos destruimos, nos deseamos y nos odiamos, nos matamos, nos aniquilamos y no nos arrepentimos, quienes somos en realidad… somos sólo una especie más, en este mundo que creemos nuestro, una especie con una mente que degenera en un estado de enfermo poder, un poder que nos autodestruye hasta límites desconocidos, aceleramos las horas del fin de nuestra existencia; y ahora decidme : ¿somos lo suficientemente importantes como para ser salvados?. Quizás, todavía, nos quede tiempo, por lo menos, para pensar en ello. Contestadme vosotros.

M.Rubar

El túnel de los gritos. Screaming tunnel

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Esta semana, vamos a dejar un poco aparcado el terror que no requiere de la maquinación de una mente retorcida para ser creado y vamos a sumergirnos en aquel que es fruto de una mezcla entre sucesos que antaño fueron reales y leyendas que se tejen tras años y años de una desgracia oculta. Nos sumergimos en la leyenda de “El túnel de los gritos”. 

Screaming tunnel

Entrada al túnel

Después de “el vampiro de Brookling”, seguimos sin movernos de Estados Unidos y nos dirigimos a Warner Road, una pequeña localidad cerca de las míticas Cataratas del Niágara. En dicho pueblo se haya un pequeño túnel y en dicho túnel, una leyenda con casi 150 años de antigüedad. Pero como yo siempre digo, detrás de toda leyenda existe una historia real, un origen, un suceso marcado por la desgracia, la tragedia o un cúmulo de acontecimientos fatídicos que provocan el impulso y el deseo de retroalimentar una y otra vez un hecho pasado tallándolo con las macabras ideas que a menudo, por mero placer, se van forjando y van convirtiendo la historia en una leyenda que perdura con el paso de los años.

Cuenta la leyenda que, al adentrarte en dicho túnel, más concretamente a mitad del mismo, y encender un fósforo, es decir, una mísera y simple cerilla, comienzas a notar una gélida presencia a la altura de tus piernas mientras oyes un pueril y desgarrador grito y una breve pero intensa ventisca apaga la pequeña llama de la cerilla. En medio del estridente chillido, se puede escuchar como una candorosa y tétrica voz grita “No”.
Pero la leyenda va más allá y la ansiosa mente de los que con el paso del tiempo se han encargado de mantener viva la historia, osan decir que una caricia congelada comienza a notarse por tus piernas, de una intensidad tal, que sientes la necesidad de arrodillarte y es en ese instante cuando notas el pavoroso frío recorriendo tu rostro.

Imagen del túnel bajo el cruce de líneas de tren

Como bien he dicho, detrás de toda leyenda existe una historia real que la respalda. Y para comenzar, os vuelvo a refrescar su ubicación. Nos remontamos a 1870 aproximadamente, a un pequeño pueblo cerca de las Cataratas del Niágara; en dicho pueblo existe un pequeño túnel peatonal inutilizado casi desde su creación. Por encima del túnel convergen el cruce de líneas de tren que enlaza Toronto con Nueva York.

En éste pueblo, Warner Road, había una granja de considerables dimensiones ubicaba detrás de dicho túnel, frente a las vías del tren. Ésta comenzó a construirse hacia 1780, pasando por varias generaciones, la granja había sido cuidadosamente conservada pues era la base de supervivencia y sustento de la familia que allí vivía. Una tarde, la niña pequeña de la joven familia que había heredado la granja se encontraba en el interior de la misma cuando y por causas que a día de hoy se desconocen o el paso de los años ha ido borrando, la granja se incendió con la pequeña dentro.

Tuvo la suerte de poder huir y salir corriendo de allí para lograr escapar del incendio, aunque, para su desgracia ya era tarde, pues el fuego alcanzó a la niña y ésta, según los testigos de la zona que se encontraban en los alrededores, corrió en llamas hacia el túnel, y pudieron observan como a mitad del mismo la pequeña caía y su cuerpo quedaba consumido en medio del fuego y completamente calcinado. Cuando los padres fueron avisados poco pudieron hacer si quiera por acercarse a ella, pues el cuerpo estaba tan carbonizado y desprendía tanto calor que el más mínimo roce contra éste podría producir en la piel graves quemaduras. Como les fue posible, el cadáver fue llevado a la casa y por el camino los aldeanos afirmaban que pequeñas llamas aún salían de los escasos trozos de tela del vestido de la niña que, fortuitamente estaban sin quemarse.

Aún a día de hoy, hay cientos de testimonios que atestiguan sentir, inclusive en las épocas más calurosas del año, una breve pero fuerte ventisca en mitad del túnel sin necesidad de que haya brisa en la entrada del mismo. Otros hablan de una fuerte carga de negatividad dentro de él. De hecho, diversos grupos de parapsicología y ciertos geólogos especializados en campos magnéticos terrestres han investigado la posible existencia de un cruce de Líneas de Hartmann (de las cuales ya he hablado en anteriores ocasiones y volveré a hablar en posteriores artículos ) pero dichas investigaciones han dado como resultado la no existencia de ningún cruce justo en esa zona, aún así se siguen investigando las causas de la carga energética que existe dentro del túnel y la mofidicación del aire dentro del mismo.

El túnel se utilizó como escenario natural de la película filmada en 1983, “La zona muerta”, basada en la novela de Stephen King que lleva el mismo nombre, con el actor Christopher Walken. Éste lugar sigue atrayendo a curiosos visitantes y amateur de lo desconocido, lo oculto y lo que se sale de los límites de una simple visita guiada. Muchos de ellos a día de hoy dan veracidad a la leyenda, afirmando que la brisa que se siente en medio del túnel no es ni mucho menos un proceso natural.


Hoy os dejé un breve tentempié para que comencéis a sumergiros en las tétricas leyendas que se forjan con el paso de los años. Para que vayáis abriendo boca y os adaptéis a las historias que nacen detrás de las tragedias. Aquellas que alimentan el placer que provoca la existencia de un mundo paralelo, aquellas que bajo los ojos de escépticos y creyentes se producen tras explicaciones imposibles. A veces nos justificamos bajo el velo de una leyenda inventada, excusándonos quizás por un suceso que queda pendiente de ser o no demostrado, pero, mientras tanto, seguiré dejándoos en el aire historias que, con o sin explicación, harán las delicias de vuestras más suculentas pesadillas. 

Y ahora, ¿me acompañáis a encender una cerilla?.

 M. Rubar


Albert Fish “El apacible canibal”

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Aviso, este artículo puede herir la sensibilidad de los lectores, debido a su explícito contenido. 

Esta semana, me he decantado por un artículo relacionado con los homicidas más macabros de la historia. Todos los que, con frecuencia escribimos, de vez en cuando caemos en la tentación de narrar un clásico sea del ámbito que sea. Personalmente, al escribir este nuevo artículo no pude evitar dejar caer en mis manos las investigaciones de Jack El Destripador, o el creador de la “auténtica casa del terror” H.H. Holmes. Pero decidí dejar estos legendarios psicópatas para más adelante y desviar mis investigaciones hacia ciertos criminales que, aunque no son tan conocidos, están considerados entre los asesinos más peligrosos que han existido jamás.

No me fue fácil tener que decidir solamente uno entre todos ellos, puesto que al indagar con varios personajes homicidas, he tenido la suerte ó la desgracia de toparme con casos realmente aterradores. He de confesar también que las horas que he dedicado a este artículo y por tanto horas que han sido meramente centradas en leer una y otra vez casos de asesinatos y macabras torturas, no me han resultado en absoluto ni fáciles ni de agrado, ha sido duro y difícil revivir cada caso para poder plasmarlo con la mayor realidad y minuciosidad posible. Vuelvo a avisar por tanto, que todo aquel que crea verse afectada su sensibilidad debido a la narración que muestro a continuación, por favor que no continúe leyendo.
Una vez remarcada la advertencia, para aquellos que se han quedado entre las primeras líneas de este párrafo, espero volver a encontrarme con ellos en los próximos artículos y para los que han decidido continuar, le invito a adentrarse conmigo en una de las mentes más macabras que el ser humano ha tenido la habilidad de forjar por sí solo.  Les presento a :

Albert Fish

Bajo el sobrenombre de “Albert” Hamilton Fish nació en Washington el 19 de Mayo de 1870. Provenía de una familia con antecedentes psiquiátricos y enfermedades mentales. Sus padres, él 43 años mayor que ella, tuvieron 5 hijos, de los cuales Albert (el hijo mayor) murió en un desafortunado incidente del que no se conocen sus causas. Hamilton era el pequeño de los 5 hermanos y en su adolescencia tomó la decisión de cambiar su nombre por el de su hermano fallecido, para evitar las burlas que se producían en torno a su persona llamándolo Ham and eggs ( huevos con jamón ). Conocido como “el vampiro de Brookling” y “el hombre gris u hombre lobo“, Albert Fish a la edad de 5 años y debido a la repentina muerte de su padre por un infarto de miocardio, fue enviado a un orfanato donde comenzó a recibir vejaciones, palizas y abusos sexuales. Fue ahí cuando comenzó a descubrir el placer por el dolor. A medida que los años pasaban Fish disfrutaba cada vez más con las vejaciones que recibía provocándole erecciones cada vez que ésto sucedía. El placer por esa sensación de dolor llegó a tal extremo que a los 10 años de edad Fish comenzó a clavarse en los genitales agujas, en su mayoría oxidadas.

radiografía hecha post mortem de la pelvis de Fish en la que se observan las 29 agujas que se clavó en los testículos

Su madre consiguió un empleo cuando éste tenía 11 años y consiguió cuidarle y sacarlo del orfanato, pero los años allí pasados habían dejado huella en la ya hereditaria mente psicótica de Albert.
 A la edad de 12 años ya comenzó a tener relaciones homosexuales y a mostrar interés por las prácticas de la coprofilia y la urolagnia.
Fish se pasaba muchos fines de semana visitando baños públicos de caballeros en los que se masturbaba mientras espiaba a los hombres que allí entraban.
Con 14 años se mudó con su madre y sus hermanos a la ciudad de Nueva York donde según sus propias declaraciones comenzó a ejercer la prostitución y a violar a niños. Es en esta etapa cuando el muchacho comienza a coleccionar recortes de caníbales y empieza a sentirse identificado con ellos.
A los 22 años, Fish se casó por obligación y por orden de su madre con una muchacha 9 años más joven que él y tuvieron 6 hijos en común.

Antes de cumplir los 30, Fish fue arrestado por malversación de fondos, condenado y encarcelado en la prisión de Sing Sing en la que mantuvo relaciones con distintos hombres.
Un lustro después y tras haber salido de la carcel, el hombre gris comenzó a trabajar como pintor de casas, mientras mantenida activa su vejatoria afición, pues llegó a violar a más de 100 niños, generalmente menores de 6 años.

En Enero de 1917, su esposa lo abandona por otro hombre al enterarse de sus continuas visitas a burdeles para ser golpeado y azotado. Tras este abandono Fish comienza a oír voces que le inducen a cometer los primeros asesinatos. Pero el más sonado de todos fue el secuestro de Grace Budd.

Albert Fish que ya contaba con 58 años de edad, se hizo pasar por un afable granjero con el nombre de Frank Howard y se acercó a la casa de los Budd, los cuales tenían 4 hijos, con la excusa de querer contratar para trabajar en su granja al mayor de todos, Edward Budd. Una vez cerrado el acuerdo Fish  se inventó una segunda excusa, según él, había una fiesta en casa de una hermana suya y quería llevarse a Grace Budd, la pequeña de todos los hermanos, con él para que ésta disfrutara fiesta familiar. Su madre aceptó y Fish se alejó aquella tarde de allí con la niña para no volver nunca más.

Imagen de la joven grace budd, foto tomada con 9 años de edad

Siete años después de su desaparición, en noviembre de 1934, una carta anónima fue enviada a los padres de la niña lo que condujo a la policía hacia Albert Fish. La aterradora carta decía lo siguiente:

“Estimada Señora Budd. En 1894 un amigo mío fue enviado como asistente de plataforma en el barco de vapor Tacoma, el Capitán John Davis. Al llegar ahí él y otros dos fueron a tierra y se emborracharon. Cuando regresaron, el barco se había marchado. En aquel tiempo había hambruna en China. La carne de cualquier tipo costaba de 1 a 3 dólares la libra. Tan grande era el sufrimiento entre lo más pobres que todos los niños menores de 12 años eran vendidos como alimentos para mantener a los demás y evitar morir de hambre. Un chico o chica menores de 14 años no estaban seguros en las calles; por lo que se capturaban y se preparaban en trozos. Usted podía entrar a cualquier tienda y pedir un filete o carne para estofado y a usted le servían niño. La parte del cuerpo desnudo de un chico o chica sería sacada de lo que usted quisiera y ésta sería cortada para usted. El trasero de un chico o chica la cual es la parte mas dulce del cuerpo era vendida como chuleta de ternera a un precio muy alto. Mi amigo John permaneció ahí durante mucho tiempo adquiriendo gusto por la carne humana. A su regreso a N.Y. robó a dos chicos uno de 7 y otro de 11 años de edad. Los llevó a su casa los despojó de sus ropas y los ató a un armario. Entonces quemó todo lo que portaban encima. Varias veces, cada día y cada noche, los azotaba y los torturaba para hacer su carne más blanda, buena y tierna. Primero mató al chico de 11 años de edad porque tenía el trasero más gordo y por supuesto una mayor cantidad de carne. Cada parte de su cuerpo fue cocinada y comida excepto la cabeza, huesos e intestinos. Fue asado en el horno, hervido, frito y estofado. El chico pequeño fue el siguiente, fue de la misma manera. En aquel tiempo, yo vivía en la calle 409 E 100 cercana a la suya. Mi amigo me decía frecuentemente cuan buena era la carne humana por lo que decidí probarla.

   El domingo 3 de junio de 1928, yo les visité a ustedes en el 406 W 15 de St. Brought usted puso queso con fresas en la mesa. Almorzamos juntos, Grace se sentó en mi regazo y me besó en la mejilla. Tan dulce y cariñosa se veía que decidí comerla. Utilicé el pretexto de llevarla a una fiesta. Usted dijo que sí, que ella podría ir. La llevé a una casa vacía en Westchester que yo ya había escogido. Cuando llegamos, le dije que se quedara afuera. Ella recogió flores, subí y me quite mis ropas para evitar que éstas se mancharan de sangre. Cuando todo estuvo listo, me asomé a la ventana y la llamé. Entonces me oculté en un armario hasta que ella estuvo en la habitación. Cuando ella me vio completamente desnudo comenzó a llorar y a tratar de correr escaleras abajo. La atrapé y me dijo que se lo diría a su mamá, pero la agarré y la desnudé. Pateó y me arañó. La estrangulé y entonces la corté en pequeños pedazos para poder llevarme la carne más cómodamente. La cociné y me la comí. Cuan dulce y tierno fue su trasero asado en el horno. Me llevó nueve días comer su cuerpo entero. Pero no la violé como hubiera deseado, el hambre me pudo. Murió virgen.”

momento en que se encontraron los restos de la pequeña grace budd

Casa en la que Fish asesinó y descuartizó a la niña

Los padres no podían creer que dicha carta fuera real y la tomaron como una malévola y macabra broma de algún osado vecino que disfrutaba con su desgracia pero el detective William King se dio cuenta de que todos los detalles de la carta coincidían con lo sucedido en el secuestro de la pequeña Budd y la letra de la misma era idéntica a la nota escrita por él hace 7 años en la que aceptaba al mayor de los Budd como empleado en su granja.
El detective King siguió la pista de Fish hasta que consiguió dar con él y detenerlo antes de que éste intentase agredirle con una navaja.

Ambas imágenes forman parte del momento de su detención

Albert Fish con su abogado el día del juicio

Su juicio se efectuó en 1935. En él, Albert Fish alegó locura y con rotundidad afirmó que Dios le exigía matar y violar niños. Los informes psiquiátricos apuntaron a Fish como un hombre sádico, masoquista, exhibicionista, con deseos de castrar a otros y de autocastrarse, fetichista, pedófilo, vouyer, homosexual, copófrago, canibal e hiperhedonista. Por lo tanto no se certificó la locura y el juez ordenó su condena de muerte en la silla eléctrica.

Uno de los macabros instrumentos que Fish utilizaba para azotar a los niños

Tengo la sensación de que todos los que ahora me estáis leyendo, os encontráis sumidos en la incredulidad, la angustia, la rabia, el rechazo, la vergüenza ajena, el dolor y por último el alivio al sentir que por fin esta historia termina y Fish ya no pudo hacer daño a nadie más. Lo siento. Os equivocáis.

En pleno juicio Albert Fish se levantó y confesó su terrorífica lista de crímenes que había cometido. Cuando el juez le preguntó a cuantos niños y adolescentes más había asesinado, Fish contestó : “al llegar a 100 perdí la cuenta, pero comprenda mi gran necesidad por comer carne cruda las noches de luna llena”. 

En su terrible y atroz declaración, contó con lujo de detalles lo que hizo con un niño de apenas 4 años llamado Billy Gaffney, la confesión fue terrorífica:

“Lo llevé a los tiraderos de Riker Avenue. Ahí hay una casa que permanece sola, no lejos de donde lo secuestré, es allí donde llevé al chico. Lo despojé, desnudé y até sus manos y pies, lo amordacé con un harapo sucio que recogí en el tiradero. Entonces quemé sus ropas y tiré sus zapatos. Le dejé sólo y desnudo. Regresé y tomé el tranvía de la 59 Street a las 2 a.m. y caminé de ahí a casa. Al siguiente día cerca de las 2 p.m., me llevé herramientas y un muy buen azote. Casero. Con mango corto. Corté uno de mis cinturones a la mitad, corté esas mitades en seis tiras de cerca de 8 pulgadas de largo. Azoté su espalda descubierta hasta que la sangre corrió por sus piernas. Corté las orejas, la nariz, corte la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Estaba muerto entonces.Enterré el cuchillo en su vientre y acerqué mi boca a su cuerpo y bebí su sangre. Recogí cuatro sacos viejos de patatas y reuní una pila de piedras. Entonces lo corté en pedazos, puse su nariz y orejas y unas cuantas rajas del vientre en mi mano y lo aparté para más tarde comérmelo. Entonces lo corté por el centro de cuerpo. Apenas debajo del ombligo. Después a través de sus piernas aproximadamente 2 pulgadas debajo de su trasero. Puse ésto con el resto de carne que iría a comerme después. Le corté la cabeza, pies, brazos, manos y las piernas debajo de la rodilla. Coloqué todo ésto dentro de los sacos con piedras, los até y los arrojé en las fosas de agua fangosa que usted verá a lo largo del camino que va a North Beach. Regresé a casa con mi carne. Tenía frente a mí todo lo que me gustaba. Su pene y sus testículos y un agradable y gordo trasero, para asar en el horno y comer. Hice un estofado con sus orejas y nariz, pedazos de su cara y el vientre. Puse cebollas, zanahorias, nabos, apio, sal y pimienta. Estaban muy buenos. Entonces partí su trasero corté pene y testículos y los lavé primero. Puse tiras de tocino entre la carne y lo puse todo en el horno. Entonces escogí 4 cebollas y cuando la carne había asado cerca de 1 de hora, vertí un poco de agua para la salsa de la carne y puse las cebollas. A intervalos frecuentes rocié todo con vino. Así la carne sería agradable y jugosa. Cerca de 2 horas después, estaba agradable, jugosa y muy bien cocinada. Nunca comí un pavo asado que tuviera la mitad del sabor que este dulce niño. Comí cada bocado de carne durante 4 días. Su pequeño pene era dulce como la nuez, pero sus testículos no pude masticarlos. Los arrojé al inodoro.”

Ante aquella terrible escena el juez ordenó la inmediata muerte de Fish y éste fue llevado a la silla eléctrica ese mismo día. Mientras lo llevaban a la silla Fish dijo: “no estoy loco, simplemente soy excéntrico” . En el momento en que Fish iba a ser ejecutado le preguntaron por sus últimas palabras las cuales fueron: “Qué alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío, el único que todavía no he experimentado” . 

La silla “Old Sparky” en la que fue ejecutado

En la primera descarga se produjo un cortocircuito debido a los 29 alfileres que tenía clavados en su pubis, en ese mismo momento Fish soltó una carcajada en un tono burlesco y terrorífico, los allí presentes estupefactos e incrédulos pidieron aumentar la potencia de la corriente eléctrica para terminar con él de una vez por todas. Segundos antes de que el interruptor se accionara por segunda y última vez Fish dijo: “ahora sí… la pesadilla se acabó para siempre”. No le faltó razón.

Momento de la ejecución de Albert Fish

Fish sólo pudo ser acusado de 15 crímenes aunque la policía asignó al “vampiro de Brookling” una lista negra de 400 víctimas que cayeron entre sus manos.

A veces vivimos entre los límites que marcan los estereotipos del terror clásico, o el terror que se mueve en ámbitos paralelos a los que diariamente conocemos, aquél que provoca escalofríos y pánico durante, a lo sumo, unas cuantas horas. Pero casi siempre olvidamos que el auténtico terror en la mayoría de los casos supera, con creces, la ficción que la propia mente humana crea, sin ser conscientes de que dentro de ésta existe un patrón que rompe cualquier escala conocida. No sabemos a ciencia cierta de lo que es capaz el ser humano en su estado más primitivo, lo único que sabemos es que cuando una sola mente enloquece, el terror comienza a sembrarse de una forma tan veloz que cuando quieres darte cuenta, ya se ha adueñado de tus miedos y te ha sumergido en ellos.

Para Fish y sus víctimas la pesadilla terminó en 1936, pero la mente humana continua evolucionando y engendrando, quien sabe, historias más sádicas que se escapan de esos límites que nosotros creamos. Hasta entonces, seguiré provocando en vosotros, esos escalofríos, que tantas veces deseamos sentir. 

M. Rubar

El insumergible. RMS Titanic

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Como es lógico, en conmemoración por el centenario de la mayor tragedia marítima de la historia, he decidido hacer un post en memoria de todos los que perecieron aquel día.

Vista del Titanic antes de zarpar

Nos remontamos a hace 100 años; época de cambios, de revolución, de avances, de nuevos comienzos y nuevos retos, nos envolvemos en la ilusión de una nueva era. Los inicios del Siglo XX arrancan con fuerza, dejando la huella de un momento inalterable en el tiempo; la Teoría de la Relatividad de Einstein causa un gran impacto inclusive a nivel filosófico, un cambio de mentalidad azota a la sociedad dando a luz grandes avances tecnológicos que se hacen un hueco importante, Henri Ford revoluciona el sistema de producción industrial con un nuevo automóvil, el Nuevo Imperialismo va agotando su existencia dejando paso a lo que sería la Primera Guerra Mundial, la naturaleza también da un grito de recuerdo, dejando claro que no debemos olvidarla ni olvidar el lugar que le corresponde, un tsunami en el Mediterráneo destruye Sicilia y Calabria llevándose la vida de 70.000 personas, la radiactividad, el gramófono, el Tercer Principio de la Termodinámica, la máquina de escribir, el motor de combustión interna, la cámara de fotos, el terremoto de Chicago, la Teoría Cuántica, la conversión de U.S.A como primera potencia mundial, la Unión Sudafricana, la llegada al Polo Sur… .

Es innegable e indiscutible que el comienzo del Siglo XX fue una revolución absoluta en todos los sentidos y todo ésto tan sólo en la primera década de 1900, el hombre comenzaba a aprender de un modo distinto al conocido… a exprimir sus capacidades y su ambición y la búsqueda de un mundo dominado y perfecto se dejaba ver tímidamente.

Pero no nos paremos ahí, aunque ya de por sí con lo recién mencionado podríamos llenar las páginas de un centenar de periódicos, hay algo que causó un impacto tal… que a día de hoy aun se siente el dolor de aquella tragedia. Pasamos una década más y nos remontamos a 1912, nos dejamos arrastrar por la desgracia, el misterio y la codicia y nos embarcamos en la primera y última travesía de una ambición que sobrepasó los límites de la época. Nos subimos al Titanic.

A nivel arquitectónico, a nivel marítimo, a nivel catastrófico, sea cual sea el motivo da la sensación de que éste transatlántico no termina de alejarse de la mente de todos aquellos que por curiosidad o morbo mantienen viva y despierta la historia del Titanic. Yo hablaré de él a un nivel más oculto y no con la necesidad de alimentar más, si cabe, el ansia que se envuelve alrededor de esta historia si no porque existen otros puntos que, quizás por interés, permanecen herméticos ante la sociedad. Y porque, a diferencia de muchos, mi forma de escribir y de dar a conocer las historias que se guardan en el pasado, se desenvuelve entre los misterios que muchos niegan, otros tantos burlan y la gran mayoría desconoce. Pero antes de eso haré un breve repaso sobre los comienzos de este gigante de hierro.

El RMS Titanic (Royal Mail Steamship Titanic) comenzó a construirse el 31 de Marzo de 1909, financiado por la International Mercantile Marine Co.; su construcción duró exactamente 3 años y el 31 de Marzo de 1912 “el insumergible”, con un peso de 46.328 toneladas y más de 20 metros de altura, ya estaba listo para realizar su primer viaje transoceánico.

Las especulaciones, en su mayoría ciertas y documentadas, que se han formado en torno a su construcción, no dejan a nadie indiferente. Desde el mismo momento en que se comenzó a crear la maquetación del transatlántico, sus días quedaron contados. La codicia y la ambición se adueñaron de los deseos de superación y ansia competitiva entre la creación del RMS Titanic y sus hermanos, el RMS Olympic ( del mismo tamaño que el Titanic, conocido como “Old Reliable Of the Seas” -Viejo fiable de los mares-) y el HMHS Britannic ( His Majesty’s Hospital Ship; que se hundió 4 años después, en el Mar Egeo).

RMS Olympic

HMHS Britannic

“Por exigencias del guión”, o mejor dicho para crear una impactante imagen que cubriese la creación de esta bestia marítima se aceleró el tiempo de construcción y, prácticamente obligados, redujeron casi a la mitad el tiempo en que en teoría debería construirse. No contentos con eso, al tener que construir el barco a tal velocidad los materiales tuvieron que ser modificados para su fácil manipulación, por lo que se empleó hierro forjado a mano (mucho más barato y menos estable que el acero). Y no nos podemos quedar ahí, ya que la ambición crecía y aumentaba a medida que la fama de su construcción se hacía eco en todas partes del mundo; en un “cobarde” acto de heroicidad, los arquitectos del Titanic decidieron quitar más de la mitad de los botes salvavidas que tenían pensado colocar, su capacidad era de más de 60 botes, pero decidieron aumentar la zona de paseo de cubierta y dejar tan sólo 20 a disposición de los más de 2000 pasajeros para los que el Titanic tenía cabida.

cubierta de proa con los pasajeros y los escasos botes que se colocaron

Una vez habían terminado su creación, ya estaba listo para su viaje inaugural; y el 10 de Abril de 1912, el gran buque partió de Southampton (Inglaterra), rumbo a Nueva York (Estados Unidos) con 2.224 pasajeros a bordo.

Todo parecía ir con calma y absoluta normalidad cuando el 13 de Abril el Titanic comienza a recibir los primeros informes de la existencia de icebergs más al sur del Atlántico de lo que debería ser su situación. El atardecer del 14 de Abril envolvió al Titanic en un espejo líquido y absolutamente negro, las aguas, sumamente tranquilas, no producían oleaje alguno por lo que detectar la presencia de icebergs sin escuchar el sonido de la marea golpeándolos era muy complicado. El capitán del barco, John Smith, consultó al vicepresidente de la compañía la posibilidad de reducir la marcha para evitar riesgos, pero la negativa que recibió fue rotunda, puesto que debían llegar antes de lo previsto para sorprender a toda la prensa de la gran capacidad que el buque poseía.

A las 23:40 de esa misma noche se produce la tragedia; el Titanic choca contra un iceberg de un tamaño casi tres veces superior al barco, casualmente ninguna de las dos personas que vigilaban la presencia de hielo, no tenían prismáticos puesto que el encargado los había dejado olvidados en Inglaterra.

Último telegrama enviado desde el Titanic antes de su hundimiento

En el umbral que marcaba la media noche entre el 14 y el 15 de Abril, el Titanic comenzó a enviar telegramas de socorro, pero su frecuencia de radio era tan potente, que anulaba el resto de frecuencias que hubiera en todos los barcos alrededor suyo.

La fisura en el lado derecho del barco provocó la rápida inundación de todo el casco, los escasos 20 botes de poco servirían a los pasajeros que permanecían medio congelados en cubierta con el chaleco salvavidas, sólo las mujeres y los niños ( todos de primera clase ) tendrían cabida y posibilidad para sobrevivir. Dos horas después y sin ninguna ayuda del exterior, el Titanic se partía en dos, entre la tercera y la cuarta chimenea se formó una fisura que provocó el levantamiento del buque y su completa división, hundiéndose ambas partes en el fondo del océano ante la mirada de los escasos supervivientes que se encontraban en los botes y los que luchaban por sobrevivir inútilmente en las congeladas aguas del Atlántico, más de 1500 pasajeros perdieron la vida aquella noche.

 Imagen del iceberg de lejos, a la mañana siguiente

Cuatro horas después de que el gran insumergible desapareciera entre las aguas, el buque RMS Carpathia ( dícese que era el que se encontraba más próximo al Titanic ) llegó al lugar de la tragedia y salvó la vida de casi 700 personas.

Ésta es la parte conocida del Titanic, pero… ahora llega lo que nadie o casi nadie, conoce… Bien, ahora es cuando mi pasión por escribir cobra un sentido más profundo. Ahora es cuando realmente, en las próximas líneas os sumerjo en la tragedia.

Nos dejamos llevar por el misterio e intentamos formar este intrincado puzzle. Y para ello debemos dar un pequeño salto en el tiempo y situarnos en el año 1898, 14 años antes del hundimiento. Morgan Robertson, un escritor de tercera, escribió uno novela llamada Futility (Futilidad), una novela que no tuvo apenas ventas, en la que contaba que un barco llamado Titan viajaba por el Atlántico y chocaba contra un iceberg.

Novela original Futility

Morgan Robertson

Dicha novela parecerá una macabra y mera casualidad si no fuera por la multitud de coincidencias que existen entre la historia del Titan y la del Titanic.

  • El Titan tenía 3 hélices, el Titanic también tenía 3 hélices.
  • El Titan tenía una velocidad máxima de 25 nudos, la velocidad máxima del Titanic era de 25 nudos.
  • El Titan tenía una capacidad para 3.000 personas, el Titanic tenía la misma capacidad… 3.000 personas.
  • El Titan tenía una longitud de 268 metros, el Titanic también tenia 268 metros de longitud.
  • Ambos chocan contra un Iceberg en las aguas del Atlántico.
  • El capitán del Titan se llama Smith, igual que en el Titanic cuyo capitán se llamaba Smith.
  • En el Titan mueren 1600 personas porque sólo hay 24 botes salvavidas, en el Titanic mueren 1517 porque sólo hay 20 botes.
  • El Titan posee 19 compartimentos, el Titanic 16.
  • Morgan Robertson escribió en su novela que el Titan se hundía en el mes de Abril, el Titanic acabó hundido en las gélidas agua oceánicas el 15 de Abril.
¿Mera coincidencia y casualidad?, ambas cosas no existen, sólo nos queda pensar y preguntarnos, ¿qué fue lo que se le pasó por la cabeza más de una década atrás a este escritor para ver tan clara y nítidamente una proyección, una macabra visión de lo que 14 años después sucedería?. Para los que puedan llegar a pensar que dicha novela es un burdo truco escrito años después del hundimiento, debo advertirles que cuando se escribe un libro queda inscrito con los depósitos legales de la editorial y en allí se puede comprobar el año y el mes en que se edita y se publica, es decir, Futility se adelantó 14 años a una desgracia que se perdió entre las líneas de dicha obra y que nadie vería hasta la existencia real del insumergible Titanic. El propio autor dejaría escrito poco antes de su muerte cómo fue capaz de narrar dicha novela. Según Morgan tenía continuos sueños en los que veía como un enorme buque chocaba contra un iceberg y se hundía en el océano, mientras una especie de macabro y gélido cementerio flotaba sobre el profundo océano y las voces de un eco lejano le gritaban “Titan”.
Juzguen ustedes mismos, pero antes de hacerlo, déjenme que les cuente otro de los misterios que se hundió con el Titanic hace ya 100 años.

¿Se esconde la “conspiración” detrás de desgracia?

Se dice, y poco falta para que se demuestre ( pues los 100 años de secreto oficial están a punto de vencer y todo lo que se debe saber sobre el Titanic se sabrá en escasos meses ), que entre las ruinas de lo que en su día fue el buque más lujoso que existió se esconde un inmenso tesoro de lingotes de oro y plata procedentes del banco de Inglaterra. Se tiene consciencia de que existen declaraciones en los archivos oficiales británicos sobre el contenido de dicho tesoro y cuál era su destino ( repito, pronto se sabrá cuando venza el secreto oficial ). Se cree que, estando a escasos dos años de la Primera Guerra Mundial y con la ya palpable tensión que se estaba viviendo en Europa, dicho cargamento sería enviado a Estados Unidos con la intención de pagar un gran suministro de armamentos para el Reino Unido. Una compra que no interesaba, entre otros, a Alemanía.
Existen variar teorías, y lo más increible es que la teoría más intricada e inverosimil está recogida en documentos oficiales de archivos secretos del Khaiser de la época como una de las teorías más posibles en cuanto al hundimiento del Titanic, que desinteresadamente y bajo los mandatos del gobierno Alemán, un iceberg fuera remolcado hasta la ruta de viaje por la que el buque pasaría hasta llegar a Nueva York. No olvidemos que el iceberg que chocó contra el Titanic se había desplazado más de lo normal alejándose demasiado de la zona en la que se produce la formación de hielo. No sólo eso si no que era el único iceberg que había justo en el camino por el que el Titanic debía pasar.
Las corrientes frías quedaban mucho más arriba de su situación y como se observa en la imagen superior, el tamaño ha disminuido en consideración con lo que era la noche anterior debido a que, a pesar de estar el agua congelada, las temperaturas no eran las propicias para que un bloque de hielo mantenga su tamaño original, por lo que un iceberg por sí sólo es, cuanto menos, extraño. Sin contar con que el Capitán Smith modificó su rumbo incluso más de lo pensado para bordear la zona de hielo. Además en esa teoría oficial se dice que a parte de dicho remolque del iceberg habría un submarino de las fuerzas armadas alemanas las cuales habrían sido las encargadas de lanzar un torpedo al Titanic en el momento del accidente ( que no habría sido tan grave ) provocando su hundimiento.
A eso debemos sumarle que existen ciertos orificios de gran tamaño ( el más pequeño de medio metro de diámetro ) en la zona del casco, ( y cualquiera que investigue un poco puede dar con las imágenes ), pero además curiosamente el metal estaba doblado de dentro hacía afuera… en un principio se dijo que la causa de dichos orificios se produjo por la explosión de la zona de calderas, pero investigaciones posteriores una vez se ha podido observar el Titanic por dentro se ha visto que la sala de calderas está completamente intacta, por lo que la teoría de dicha explosión ha quedado descartada.
Además, debemos añadir que existe una “casual ó causal” omisión de socorro hacia el Titanic, en el momento del hundimiento el RMS Carpathia no era el barco más próximo a la tragedia pues estaba a más de 33 millas del buque, en cambio había otro barco, el SS Californian, que se encontraba a menos de 10 millas del Titanic, es más, estaba a la vista de éste, ( si el Californian hubiera llegado a tiempo en el momento de la tragedia prácticamente casi nadie hubiera perecido en las aguas aquella noche ).
El arquitecto y el armador de dicho barco, no subieron a él en su viaje inaugural, ambos contaron que varias semanas antes sus sueños se cubrieron de premoniciones y terribles visiones en las que veían como el Titanic se hundía en el agua dejando miles de muertos, ¿cierto?, o ¿quizás ambos sabían algo más y no quisieron arriesgar sus vidas montando en el viaje más importante, el viaje inaugural del buque más lujoso de la historia?.
Y para poner un broche final a esta especie de conspiración “no oficial por el momento” contra el insumergible. Los supervivientes del hundimiento ( incluídas personas de la propia tripulación con conocimientos navales ) afirman haber visto aquella noche un barco ( mucho más pequeño ) que se encontraba a escasas 5 millas del Titanic; nadie sabe qué hacía ahí, con qué fín estaba tan cerca, por qué no fue a auxiliar, ni quién lo tripulaba.

esquema de la situación de los tres barcos la noche del hundimiento

No puedo decir que aquí se termine la lista de misterios que guarda el Titanic bajo aquellas aguas; quizás algún día retome este tema y os desvele nuevos secretos, o quizás, antes de que eso suceda, el secreto oficial salga a la luz y por fin se sepa todo aquello que la sociedad desconoce. Pero por ahora os dejo paseando por este lujoso barco con una pregunta, ¿hasta donde llega la ambición del ser humano?.
Es curioso pensar que ahora sólo aquél inmenso y oscuro enemigo que sumergió consigo tantas vidas hacia lo más profundo y congeló el tiempo para siempre entre las paredes de ese buque, sea el único que conozca las respuestas de unas preguntas que llevan años produciéndose en la mente de muchos.
Pero no puedo despedirme sin antes hacer un alarde de humildad y empatía y rememorar al capitán del gran transatlántico. El capitán Smith, por encima de novelas, por encima de conspiraciones y por encima de cualquier otra cosa, hay algo que no debemos olvidar; y eso es el coraje, la fuerza y el sentido del deber que tenía este hombre como patrón del barco. Un hombre que, destrozado por la tragedia que entre sus manos contemplaba con impotencia, supo actuar en todo momento con la cabeza fría y ante la terrible escena que impotente estaba viendo, con alma de héroe y en un último y frustrante apoyo moral con todas las víctimas que ante sus ojos agonizaban, se dirigió al puente de mando esperando a que la fuerza del océano reventase la cabina y se hundiera con el Titanic bajo las funestas aguas que sellaron su tumba.

Capitan John Smith 27 Enero 1850 – 15 Abril 1912

reloj recuperado del Titanic medio Siglo después

Lo que un día fue construido con el sobrenombre de “el insumergible…” terminó reposando en las negras y profundas aguas que cubrieron el silencio del hierro forjado como ejemplo y resultado de la avaricia y el poder del ser humano…. un lujo que arrastró miles de víctimas consigo. Ya nada ni nadie podrá enmendar los errores que marcaron una tragedia bajo las oscuras y gélidas aguas del Atlántico. La inmutable desgracia detuvo el tiempo y sesgó las voces de los que ahora permanecen dormidos entre lo restos de lo que un día se creyó “insumergible”. Sólo el tétrico silencio del mar en calma guarda los auténticos secretos de aquellas personas que vivieron sus últimos segundos con la certeza de que su destino se estaba sellando sumiéndose en la más absoluta oscuridad. El viaje, había terminado.


M. Rubar